Las infiltraciones ecoguiadas para la artrosis de rodilla depositan el producto dentro de la articulación bajo control ecográfico, lo que aumenta la precisión respecto a la infiltración a ciegas. En artrosis leve y moderada, el ácido hialurónico cuenta con el respaldo de la OARSI para mejorar dolor y función, y el plasma rico en plaquetas recibió una recomendación de grado A en el consenso ESSKA-ICRS de 2024. La artrosis afecta al 30 % de los mayores de 40 años en España, unos 7 millones de personas según la Sociedad Española de Reumatología. En CMC Vitaclinic (Marratxí, Mallorca) se infiltra siempre después de un diagnóstico, nunca antes.
Hay una frase que se oye demasiado en consulta: «me han dicho que me infiltre». Sin especificar qué, ni por qué, ni con qué objetivo. Y una infiltración no es un tratamiento en sí misma, es una vía de administración. Lo que cambia el resultado es qué se pone, dónde exactamente y en qué momento de la evolución de la artrosis se pone. Por eso la primera parte del trabajo no es pinchar: es mirar. Y hablamos de un problema enorme: la Sociedad Española de Reumatología calcula que el 30 % de los mayores de 40 años padece artrosis en alguna articulación, en torno a 7 millones de personas en España.
¿Qué es una infiltración ecoguiada y por qué es más precisa?
Una infiltración ecoguiada es la administración de un producto —ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas o corticoide— dentro de la articulación o del tejido diana bajo visión ecográfica directa. El ecógrafo permite ver en tiempo real la aguja, la estructura a tratar y el momento exacto en que el producto entra donde debe entrar.
La diferencia con la infiltración a ciegas no es teórica. En una rodilla con anatomía complicada, con derrame o en pacientes con sobrepeso, la tasa de aciertos de una punción sin control de imagen baja de forma notable, y un producto depositado fuera del espacio articular ni funciona ni es inocuo. La ecografía musculoesquelética también sirve antes de infiltrar: confirma si hay derrame, si el problema es realmente articular o si lo que duele es un tendón o una bursa, y eso a veces cambia por completo el plan. Es parte del enfoque de la traumatología en Mallorca que hacemos aquí.
¿Qué se infiltra en una artrosis de rodilla y cuándo se usa cada producto?
| Producto | Para qué sirve | Cuándo se indica |
|---|---|---|
| Ácido hialurónico | Mejora la viscosidad del líquido sinovial, lubrica y amortigua | Artrosis leve o moderada, con dolor mecánico |
| Plasma rico en plaquetas (PRP) | Aporta factores de crecimiento y modula la inflamación | Artrosis leve o moderada, pacientes más jóvenes o activos |
| Corticoide | Efecto antiinflamatorio potente y rápido | Brotes inflamatorios agudos con mucho dolor, uso puntual |
| Combinación AH + PRP | Efecto lubricante y biológico a la vez | Casos seleccionados, con datos de sinergia a 3, 6 y 12 meses |
Los corticoides merecen un matiz. Funcionan muy bien y muy rápido cuando hay un brote, y ahí están indicados. Lo que no procede es encadenarlos: la infiltración repetida de corticoide en la misma articulación a lo largo del tiempo tiene efectos sobre el cartílago que conviene evitar. Cuando alguien lleva varias infiltraciones de corticoide al año en la misma rodilla, la conversación que toca no es cuál será la siguiente, sino qué se está dejando de hacer.
¿Qué evidencia hay detrás del ácido hialurónico y del PRP en la rodilla?
El ácido hialurónico intraarticular cuenta con el respaldo de la Osteoarthritis Research Society International para mejorar el dolor y la funcionalidad en artrosis de rodilla leve y moderada. El plasma rico en plaquetas obtuvo una recomendación de grado A —la máxima categoría— en el consenso internacional publicado en 2024 por la Sociedad Europea de Traumatología Deportiva, Cirugía de Rodilla y Artroscopia (ESSKA) junto con la ICRS, tras evaluar más de doscientos escenarios clínicos, también para artrosis leve a moderada.
Conviene leer bien esa frase: leve a moderada. En una artrosis avanzada, con pérdida completa del espacio articular y deformidad, ningún producto inyectado va a reconstruir el cartílago que falta. Puede aliviar temporalmente, y en algunos pacientes eso ya justifica hacerlo, pero prometer otra cosa es engañar. En esos casos la conversación honesta incluye la valoración de la prótesis, aunque sea la que nadie quiere tener.
¿A quién le funcionan mejor las infiltraciones de rodilla?
El perfil que mejor responde es el paciente con artrosis leve o moderada, dolor mecánico que mejora con el reposo, sin gran deformidad y con musculatura razonablemente conservada. En esos casos la infiltración compra tiempo, reduce el dolor y —esto es lo importante— permite hacer el trabajo que de verdad cambia el pronóstico: fortalecer.
Porque una infiltración sin ejercicio es una solución a medias. La musculatura del cuádriceps es el mejor amortiguador que tiene la rodilla, y una rodilla artrósica con un cuádriceps fuerte duele mucho menos que la misma rodilla con la pierna atrofiada. Lo lógico es aprovechar la ventana de menos dolor que abre la infiltración para trabajar con fisioterapia traumatológica y ejercicio terapéutico progresivo. Infiltrar y no hacer nada más es volver a estar igual en unos meses.
¿Cómo es el procedimiento paso a paso?
- Valoración clínica y exploración de la rodilla, con revisión de las pruebas de imagen disponibles.
- Ecografía para confirmar el diagnóstico, descartar otras causas de dolor y planificar el abordaje.
- Extracción de sangre y centrifugado si el tratamiento elegido es plasma rico en plaquetas.
- Desinfección cuidadosa de la zona y preparación del campo.
- Punción bajo control ecográfico directo, visualizando la aguja durante todo el recorrido.
- Administración del producto en el espacio articular y comprobación de su distribución.
- Pautas posteriores y programación de la revisión.
El procedimiento se hace en consulta, dura entre 15 y 30 minutos según el producto, y se sale caminando. Se recomienda evitar el impacto y el esfuerzo intenso durante 48 horas, pero no guardar reposo absoluto: la movilidad suave favorece la distribución del producto en la articulación.
¿Cuánto tarda en notarse y cuánto dura el efecto?
El ácido hialurónico suele empezar a notarse entre la segunda y la cuarta semana, y su efecto se mantiene habitualmente entre 6 y 12 meses. El plasma rico en plaquetas tarda algo más en manifestarse, en torno a las 4-6 semanas, y su duración también se sitúa en torno a los 6-12 meses según el caso y el número de sesiones aplicadas.
Los corticoides funcionan al revés: alivian en 24-72 horas pero el efecto se agota antes, en semanas o pocos meses. Por eso son útiles para apagar un brote, no para sostener un tratamiento a largo plazo. Y ninguno de los tres funciona igual en todos los pacientes: hay quien responde de forma espectacular y quien apenas nota cambios, algo que es honesto anticipar antes de infiltrar y no después.
Preguntas frecuentes sobre las infiltraciones de rodilla
¿Duele una infiltración ecoguiada de rodilla?
Es una molestia breve, comparable a una analítica algo más profunda. La ecografía permite dirigir la aguja por el trayecto más directo, lo que suele reducir el número de intentos y la molestia. Después es normal notar la rodilla algo tensa o pesada durante 24-48 horas, especialmente con plasma rico en plaquetas.
¿Cuántas infiltraciones de ácido hialurónico se pueden poner en la rodilla?
Depende del preparado. Existen formulaciones de dosis única y pautas de tres a cinco sesiones semanales, y el ciclo puede repetirse habitualmente una vez al año si la respuesta ha sido buena. Lo que se valora antes de repetir es si el ciclo anterior aportó una mejoría clara y cuánto duró.
¿Las infiltraciones de rodilla curan la artrosis?
No. La artrosis es un proceso degenerativo y ningún tratamiento infiltrativo revierte el desgaste del cartílago ya perdido. Lo que hacen las infiltraciones es reducir el dolor, mejorar la función y ganar tiempo, idealmente combinadas con ejercicio, control del peso y adaptación de la actividad.
¿Puedo hacer deporte después de una infiltración en la rodilla?
Se recomienda evitar el impacto y el esfuerzo intenso durante las primeras 48 horas, manteniendo movilidad suave. A partir de ahí se retoma la actividad de forma progresiva. En el caso del plasma rico en plaquetas se suele aconsejar además no tomar antiinflamatorios los días previos y posteriores, para no interferir en el proceso biológico que se busca.
¿Qué diferencia hay entre una infiltración ecoguiada y una normal?
En la infiltración ecoguiada la aguja se dirige bajo visión ecográfica en tiempo real, lo que permite confirmar que el producto llega exactamente al espacio deseado. En la infiltración a ciegas se depende de referencias anatómicas externas, con más margen de error en rodillas con derrame, deformidad o en pacientes con sobrepeso.
Primero el diagnóstico, después la aguja
Si te han hablado de infiltrarte la rodilla y no tienes claro qué te van a poner ni por qué, ese es exactamente el motivo para pedir una valoración. Aquí se explora, se hace ecografía y solo entonces se decide si procede infiltrar, con qué y cuándo. Llama al 626 458 561 o escribe a info@cmcvitaclinic.com. Somos traumatólogos en Palma, con traumatología, fisioterapia y podología coordinadas.

